Se presenta la historia de Amancio dos Santos, quien creció en el espiritismo y a los 30 años era líder religioso, pero sentía que su vida no iba bien. Un compañero de trabajo lo invitó a la iglesia, y tras dudar, asistió y experimentó un encuentro con Dios.
Se narra la experiencia de Amancio en la iglesia, donde sintió una claridad sobre la Trinidad. También se menciona una demanda de desalojo contra la iglesia y cómo Amancio, tras ser bautizado, fue puesto como portero y luego encontró empleo. Su madre aceptó a Jesús en el hospital antes de fallecer.
Se incluyen testimonios de sanación y milagros, como el del pastor León Costa, quien se recuperó de una grave enfermedad, y el de la señora Helvetia Nelly de Ríos, quien sintió alivio de un dolor ciático. Se mencionan eventos futuros como un encuentro en Córdoba y se invita a participar en el "Día de la Libertad" en Buenos Aires.