Se cuestionó el discurso de aceptación de Wanda Nara en los Martín Fierro, particularmente su mención a haber tenido leucemia, considerándolo un "golpe bajo" innecesario y una forma de banalizar la enfermedad para obtener beneficios personales.
Se revivió la historia de Wanda Nara sobre sus zapatillas rotas al llegar a Rusia, desmintiendo que los periodistas hayan contado esa anécdota y atribuyéndola a su exmarido Maxi López. Se criticó la comparación de su vida con la de Cenicienta y se enfatizó que los periodistas no difundieron esa versión de las zapatillas.