La identidad chilena se ve amenazada por la pérdida de sus semillas y la consecuente desaparición de su agricultura y gastronomía. A pesar de ser América Latina uno de los semilleros históricos más importantes del mundo, con origen de productos como la papa, el maíz y el ají, en Chile más del 70% de los cultivos tradicionales están por perderse.
La conversación giró en torno a la alimentación diaria y cómo la rapidez de la comida chatarra o rápida ha desplazado a las comidas tradicionales. Se mencionó que la comida peruana es muy consumida por ser barata y que la migración ha influido en la alimentación, introduciendo nuevos sabores y platos.
Se destacó la importancia de los productos chilenos provenientes de campesinos locales, resaltando su sabor y frescura en comparación con los productos de supermercado. La feria se presenta como el lugar ideal para encontrar estos productos, cultivados con tiempo y amor, a diferencia de los productos industrializados que pierden su esencia.