El padre de Sofía Herrera, Fabián, estuvo preso un día acusado de obstruir la investigación con sus contradicciones. Él explica que la falta de memoria sobre detalles debido al paso del tiempo generaba desinformación y no ayudaba a la búsqueda.
A pesar de la acusación, Fabián asegura que él y su esposa Elena colaboraron en todo momento porque lo más importante era encontrar a Sofía. Reconoce que hubo reproches mutuos en los primeros tiempos de la desaparición, pero enfatiza la colaboración constante con la investigación.