La carrera de Fórmula 1 en Canadá estuvo marcada por una serie de incidentes y estrategias de neumáticos que alteraron el desarrollo habitual. Los equipos McLaren y Mercedes-Benz tuvieron momentos de protagonismo, con Russell y Antonelli mostrando un buen ritmo, aunque este último finalmente se alzó con la victoria.
La carrera fue particularmente accidentada, con varios abandonos y la intervención del coche de seguridad en distintas ocasiones. Las decisiones sobre los neumáticos, influenciadas por el clima, jugaron un papel crucial en el resultado final. A pesar de los contratiempos, la competencia ofreció un espectáculo emocionante para los espectadores.