La presencia de Ian Lucas en un shopping generó tal convocatoria que provocó un colapso, con gente en los tres pisos del lugar. La multitud superó las expectativas, evidenciando su gran popularidad.
Ian describió la situación como abrumadora, con una enorme cantidad de personas y descontrol, llegando a pensar que no podrían salir. La seguridad se vio superada por la multitud, estimada en 150 millones de personas, lo que generó momentos de tensión.