Una potente bomba explotó en las vías de un tren de pasajeros en el suroeste de Pakistán, provocando el descarrilamiento y la muerte de al menos 30 personas, con más de 103 heridos.
El incidente ocurrió en la provincia de Baluchistán, una región con un historial de conflicto separatista. Las autoridades investigan la naturaleza de la explosión, que sacudió la capital provincial, Queta, y temen que la cifra de víctimas mortales aumente debido a la gravedad de los heridos.