La situación en Bolivia se mantiene tensa, con bloqueos que dificultan el acceso a alimentos y medicamentos. Federico Juanto reporta desde La Paz que la expectativa de una reunión entre el presidente Rodrigo Paz y líderes sociales se vio frustrada porque estos últimos exigen la liberación de los detenidos.
El gobierno se niega a liberar a los detenidos, argumentando que se están realizando pesquisas por el hallazgo de armas de fuego y videos de policías infiltrados. Mientras tanto, se destaca la importancia del corredor humanitario que permitió la llegada de oxígeno a los hospitales, aliviando una situación crítica.
La violencia de los manifestantes es un punto de preocupación, y su principal pedido es la renuncia de Rodrigo Paz. Sin embargo, parte de la sociedad paceña solicita que el gobierno continúe su mandato pero dé una respuesta a la crisis, generando un conflicto social interno.
Se especula sobre la influencia de Evo Morales y el vicepresidente en las protestas, y se menciona la posibilidad de que los manifestantes sean financiados por narcotráfico. Los estudiantes también se ven afectados por los bloqueos, impidiendo su acceso a las universidades.