El analista Marcelo Vermolen describe la situación en Bolivia como un ejemplo de la polarización latinoamericana, que debilita las democracias y genera problemas de gobernabilidad. Señala que el país atraviesa una crisis institucional, política y económica.
Vermolen destaca la complejidad de Bolivia, con divisiones étnicas y geográficas, y la historia de inestabilidad política. Menciona que Evo Morales, a pesar de haber sido un presidente que pacificó el país, no supo aprovechar los ciclos económicos para el desarrollo a largo plazo.