En Bolivia, los sectores mineros, campesinos y urbano-rurales exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y han cortado todo diálogo con el gobierno.
La falta de presentación a reuniones y los bloqueos evidencian el descontento generalizado, sumado a la fuerte represión policial sufrida por los manifestantes días atrás.
Se anuncia una nueva movilización en la zona del Alto Boliviano, y existe la posibilidad de que el gobierno decrete un estado de excepción o sitio ante la escalada de la crisis social y política.