Protestas masivas sacuden Bolivia exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace seis meses. La policía se enfrentó a manifestantes en La Paz para reabrir carreteras bloqueadas hace tres semanas, permitiendo el paso de suministros esenciales. Se reportan al menos 57 puntos de bloqueo en todo el país.
La crisis se agrava con la convergencia de demandas de diversos sectores, incluyendo la Central Obrera Boliviana, mineros, personal de salud y maestros. El expresidente Evo Morales es señalado por el gobierno como impulsor de las movilizaciones, mientras él las califica como una sublevación popular contra el modelo neoliberal.
A pesar de la influencia de Morales, algunos sectores sociales niegan vínculos con él, quien enfrenta procesos legales por presunta trata y tráfico de personas. El gobierno de Paz busca canalizar el descontento social genuino, pero el margen de negociación se ve presionado por la conflictividad.