Convertirse en madre reestructuró la vida de Belén Suchi, brindándole un nuevo orden y una rutina más equilibrada. Al ser convocada nuevamente al seleccionado, adaptó sus horarios de trabajo, dedicando más tiempo a su hijo y al equipo.
Esta nueva estructura le permitió descansar más, cuidarse mejor y, según relata, crecer profesionalmente en su rol de arquera. La experiencia de la maternidad la volvió más organizada y enfocada, optimizando su rendimiento deportivo.