Un bar notable de más de 100 años en el barrio de La Paternal enfrenta una situación crítica debido a la caída del consumo y el aumento de los costos de servicios como luz y gas. A pesar de mantener los precios desde diciembre, la afluencia de clientes ha disminuido drásticamente.
El encargado del bar, con 12 años de experiencia, señala que la gente consume menos y opta por opciones más económicas. La preocupación por el cierre es inminente, y la incertidumbre sobre el futuro laboral es alta. La situación se agrava con la falta de consumo generalizado, afectando a bares y restaurantes de todo el país.