La cifra de niños y jóvenes con trastornos psicológicos en Alemania ha aumentado en los últimos años, mientras la ayuda terapéutica escasea. Muchos afectados llevan años esperando tratamiento, una situación que podría agravarse debido a los recortes en el sistema de salud.
Se cuestiona si Alemania está priorizando el ahorro sobre la salud psicológica de sus ciudadanos, ya que los recortes en los honorarios de los terapeutas y la falta de financiación para la especialización obligatoria de los psicoterapeutas amenazan con reducir aún más las plazas de terapia disponibles.