Se investiga la posible existencia de audios grabados por un contratista que podrían ser el "golpe final" para Adorni en el marco de la causa judicial. Estos audios, que se habrían borrado del celular de Matías Tabar, podrían configurar un entorpecimiento de la investigación.
A pesar de los intentos fallidos por abrir el celular de Tabar, se confía en que la justicia podrá acceder a su contenido. Si los audios salen a la luz, podrían complicar la situación de Adorni, más allá de su argumento sobre la fecha de presentación de su declaración jurada.
Se menciona la teoría del "poder residual" utilizada en casos anteriores, aplicada ahora a un "poder real" que podría afectar la posición política de Adorni, quien ya enfrenta dificultades significativas.