Se profundiza en la problemática del consumo de anfetaminas, mencionando que la palabra "anfetaminas" se escuchaba en conversaciones familiares desde la infancia, indicando una normalización del tema. Se relaciona este consumo con la presión sobre el cuerpo de la mujer y la búsqueda de soluciones rápidas para adelgazar.
Se describe cómo la "gotita" de anfetaminas se convirtió en una constante para algunas personas, generando dolor y sufrimiento a lo largo del tiempo. Se enfatiza que esta problemática no es reciente, sino que tiene raíces profundas y afecta a muchas mujeres.