Se analiza la situación del gobierno de Javier Milei a través de tres indicadores clave: malestar social, percepción de corrupción e internas salvajes.
Según encuestas presentadas, un alto porcentaje de la población está enojada y pasando mal, con salarios a la baja y aumento del costo de vida.
Se señala que el gobierno se jacta de un crecimiento económico en ciertos sectores, pero esto no se traduce en empleo ni mejora del poder adquisitivo para la mayoría.