Irma, una mujer que desapareció de su hogar y reapareció 24 horas después a 60 kilómetros de distancia, relató los detalles de su experiencia. Según su testimonio, el último recuerdo que tiene es de estar en su casa y luego despertó en un lugar desconocido, sin poder recordar cómo llegó allí.
Durante su desaparición, Irma experimentó dificultades para comunicarse, solo pudiendo escribir mensajes a sus hijos. Los médicos que la examinaron no encontraron ninguna anomalía física ni explicación médica para su pérdida de memoria ni para el desplazamiento.
Su esposo, Sergio, expresó su incredulidad ante lo sucedido, ya que no hay rastros de vehículos ni huellas que indiquen cómo pudo haber llegado a ese lugar. La policía y bomberos buscaron a Irma sin éxito en los alrededores de su casa, y los perros rastreadores se devolvían a 150 metros, sin poder seguir el rastro.