La actriz Georgina Barbarossa compartió su sentir tras el asesinato de su esposo, Miguel Ángel Lecuna, expresando que ha puesto el hecho en manos de Dios.
Manifestó que a pesar del dolor y la ira inicial, ha trabajado espiritualmente para superar el odio. Barbarossa lamentó la creciente inseguridad en el país desde el asesinato de su esposo en 2001.
A pesar de las ofertas para mudarse al extranjero, Barbarossa reafirmó su amor por Argentina y su deseo de no fomentar la violencia.