Se debate sobre la actitud de los jugadores de Boca al protestar a los árbitros y la necesidad de un cambio en esa dinámica.
Se sugiere que la falta de protestas podría generar un cambio en la percepción arbitral. Se critica al árbitro venezolano, calificándolo de "cachivache", y se lamenta que perjudicara a Boca, pero se insta a no "mover fantasmas" y mirar hacia adelante.
Se mencionan jugadores con amonestaciones que podrían perderse futuros partidos y se advierte sobre la posibilidad de que los árbitros busquen perjudicar al equipo mediante tarjetas.