Se generó un debate sobre derechos humanos y legislación en Argentina, con posturas contrapuestas sobre la ley de interrupción del embarazo.
Por un lado, se defendió la protección de derechos de disidencias, diversidad y minorías a través de leyes como la de matrimonio igualitario, identidad de género y la interrupción voluntaria del embarazo, argumentando que estas normativas brindan protección y evitan discriminación y muertes.
Por otro lado, se afirmó que el primer derecho humano es el derecho a nacer y se expresó la intención de trabajar para derogar la ley de aborto, calificándola de "perversa".