Se debate sobre la percepción de que Boca es perjudicado por los árbitros, pero se enfatiza que el problema principal es la falta de contundencia y la incapacidad para revertir resultados.
Se critica la tendencia a culpar al arbitraje en lugar de enfocarse en las propias falencias. Se menciona que, ante paridad de situaciones, las decisiones suelen ir en contra de Boca.
Se hace un llamado a dejar de lado la victimización y a centrarse en mejorar el rendimiento deportivo para asegurar la victoria.