Se analiza el primer tiempo del partido de Boca contra Cruzeiro, destacando un cambio de paradigma hacia un juego más directo y contundente, con presión alta.
Sin embargo, se critica la pérdida de control en el segundo tiempo y la incapacidad de Boca para revertir resultados adversos. Se debate si el problema es físico o de juego, y se señala la contradicción de que ahora Boca llega mucho pero no convierte, a diferencia de antes.
Se menciona la situación de Paredes, su supuesta desmentida de irse al Inter Miami y las críticas a su relación con Riquelme, comparando con el caso Tevez.