En respuesta a la lejanía de los corralones y el encarecimiento de materiales de construcción, la comunidad de Buñaz Pozo implementa la bioconstrucción, utilizando materiales locales como tierra, cal y madera. Esta técnica permite edificar casas con gruesos muros de adobe, que actúan como impresionantes aislantes térmicos, y techos vivos que regulan la temperatura.
El proyecto, que ya cuenta con casas terminadas y habitadas, busca ofrecer soluciones sostenibles y eficientes, prescindiendo del uso de hierro y cemento. La modalidad de bioconstrucción no solo abarata costos, sino que también aprovecha los recursos del entorno, promoviendo un desarrollo más armónico con la naturaleza.