Se presenta el testimonio de Alfredo Silva, quien relata experiencias de "maldad física" y "mala onda" como rayones en su auto, cortes de sonido en eventos y velas negras o imágenes del diablo en su casa, atribuyéndolos a la envidia y la magia negra. A pesar de sufrir, sus shows salían bien.
Silva destaca la importancia de la protección energética recomendada por Horacio Escarlato, siendo ambos creyentes y católicos. Agradece a Escarlato por haber solucionado sus problemas, eliminando los ataques y mejorando su situación, lo que ha generado mucho trabajo para el metafísico.