Walter describe a su caballo como una mascota mansa y sociable, que convive tranquilamente en su hogar. Se muestra preocupación porque el animal está comiendo pasto de forma excesiva.
Se propone dar una vuelta a caballo, a lo que Walter accede, aunque con cierta timidez. Menciona que de chico tuvo alguna oportunidad de cabalgar, pero se muestra dispuesto a hacerlo nuevamente, con la condición de que lo filmen.