Nicolás Márquez considera que uno de los indicios claros de traición por parte de Victoria Villarruel fue cuando habilitó una sesión para aprobar un aumento a los jubilados que implicaba un gasto de 17 mil millones de dólares, lo cual, según él, "fulminó el proyecto económico" y el equilibrio fiscal.
Márquez criticó la declaración de Villarruel de que se pagaría a los jubilados si el presidente dejaba de viajar, calificándola de "poco seria". Sostuvo que con este accionar, Villarruel estaba apoyando la "destrucción del modelo" cuya base es el equilibrio fiscal.