Vicky Zipolitakis defiende sus decisiones durante los Martín Fierro, explicando que se ubica donde la producción le indica y que no elige los lugares. Agradece las oportunidades brindadas por la televisión y se muestra feliz por los éxitos de los proyectos en los que participa.
La griega minimiza las críticas sobre su vestido y las supuestas tensiones con otros programas, enfocándose en el apoyo recibido por parte de la producción y el equipo de Ariel en su salsa.