Julio César Silva, encargado del edificio de Cristina Kirchner, cambió su versión sobre los "cuadernos de la corrupción", alegando que no vio bolsos entrando al departamento y que se sintió presionado por el exjuez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
Silva, quien en 2018 había testificado haber visto movimientos de bolsos y valijas semanales, ahora se retracta y afirma haber firmado documentos sin leerlos en calidad de testigo, reconociendo un ilícito.