La policía catalana investiga la muerte de Isaac Antic, dueño de la marca de ropa Mango, como un posible homicidio y no como un accidente, según se baraja.
Su hijo, Jonathan Antic, de 45 años, ha sido detenido como sospechoso tras declarar de manera "titubeante" ante la policía sobre la caída de su padre a un precipicio en Montserrat.
La policía sospecha que el hijo, heredero del imperio Mango, pudo haber tenido participación en la muerte de su padre, quien falleció al caer 150 metros.