En Noruega, el robot cuadrupedo "Roberta" se utiliza para detectar fugas de gas en entornos industriales. Este perro robot es capaz de identificar microfugas en condiciones extremas y transmitir datos en tiempo real a operadores remotos.
Roberta puede subir escaleras, desplazarse en terrenos resbaladizos y resistir lluvias intensas, lo que lo hace útil para monitorear áreas de difícil acceso y prevenir explosiones. Su tecnología permite alertar sobre posibles peligros en instalaciones industriales.