Walter se acerca al programa con una escultura que cree que podría ser de Feo Trafeli, esperando venderla para financiar la construcción de una piscina en su casa. La pieza, de alabastro, tiene detalles que lo hacen pensar en su valor.
Janine, la experta, analiza la escultura y determina que no se trata de una pieza original de Trafeli. El material no es el correcto (es mármol en lugar de alabastro), la firma no coincide, el peso es inferior al esperado y las medidas tampoco corresponden a la obra original.
Walter se muestra decepcionado al recibir la noticia de que la escultura no tiene el valor estimado y, por lo tanto, no podrá financiar su proyecto de la piscina.