Los parques de la ciudad permanecen en completa oscuridad debido al apagón, dificultando la circulación de las personas. La falta de luz se extiende incluso después del amanecer, haciendo necesario el uso de linternas o la ayuda de los automóviles para poder transitar.
A pesar de las condiciones, algunas personas se animan a realizar actividades deportivas, aunque sea con dificultades. La situación genera una sensación de inseguridad y requiere de precauciones adicionales.