La OTAN se reúne en Suecia para reforzar sus gastos en defensa, con varios ejes de discusión: el aumento de la inversión en armamento, la asignación de presupuesto y la administración de armas y ayuda humanitaria para Ucrania. También se analizará el creciente conflicto en Medio Oriente y su impacto internacional.
Estados Unidos está presionando a la OTAN para que incremente la inversión en armamento, mientras retira progresivamente su despliegue militar en Europa. Se plantea que cada país miembro destine el 0,25% de su Producto Bruto Interno al apoyo militar a Ucrania.