El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires implementará cambios en la regulación de taxis y aplicaciones de transporte para equiparar condiciones y mejorar la seguridad. Se eliminarán trámites y costos administrativos para los taxis, incluyendo la obligatoriedad del uso de camisa para los conductores.
Además, se permitirá el uso de vehículos de hasta 8 plazas para taxis y se reducirá la capacidad mínima requerida. Por otro lado, los choferes de aplicaciones deberán contar con un seguro específico y profesional, y una licencia de conducir profesional, con un plazo de 90 días para cumplir con estas nuevas normativas.
Estos cambios buscan modernizar el servicio, reducir costos para los taxistas y aumentar la seguridad para los pasajeros de aplicaciones. Se espera que estas medidas, algunas por decreto y otras por ley, equiparen la situación entre ambos tipos de transporte, que han sido afectados por la tecnología y la estructura laboral.