Nicolás Márquez describió a Victoria Villarruel como una persona "vanidosa, trepadora, arribista y ventajera", afirmando que su personalidad no ha evolucionado y ha "radicalizado sus miserias". Según Márquez, Villarruel es ingrata, ya que llegó a su posición actual gracias a Milei.
El biógrafo de Milei señaló que el punto de inflexión para Villarruel fue su debate con Agustín Rossi, donde sintió que podía destacarse por sí misma. Atribuyó su mentalidad a un "nacionalismo católico muy duro" y una visión de los años 30, con poca capacidad de adaptación.