Mauricio Macri respondió de forma polémica ante una pregunta sobre si favorece al kirchnerismo, sugiriendo que se le pregunte a Cristina Kirchner y haciendo referencia a su situación judicial: "¿Está presa?". El expresidente calificó esta respuesta como "muy poco republicana", argumentando que un mandatario no puede atribuirse méritos por el accionar del poder judicial.
La declaración fue calificada como "insólita" por parte de quienes venden una imagen de republicanismo. Se cuestionó la actitud de Macri, especialmente considerando que tiene responsabilidades de gobierno en varios distritos, incluyendo la Ciudad de Buenos Aires.