El neurocirujano Leopoldo Luque reiteró su defensa en el juicio por la muerte de Diego Maradona, afirmando que "Diego me defendería". Luque se defiende de las acusaciones de negligencia e impericia médica.
Luque argumentó que Maradona no habría querido internarse en un centro de rehabilitación, a pesar de las recomendaciones médicas. Afirmó que él hablaba fluidamente con Maradona sobre su adicción y que este se negaba a recibir ayuda profesional.
El abogado de Luque, Francisco Oneto, busca centrar el juicio en la actuación del equipo médico y en la posible insuficiencia cardíaca crónica de Maradona, tema que fue debatido con testimonios de cardiólogos.