Un kiosco ubicado en Ángel Gallardo, cerca del Parque Centenario, opera a oscuras y con dificultades debido al corte de luz. La heladera está desconectada, poniendo en riesgo los helados, y la apertura del local se realiza con la linterna del celular.
Los clientes compran en efectivo, ya que el sistema POSNET no funciona. A pesar de la situación, el comerciante espera que el servicio se restablezca pronto para poder continuar trabajando. El semáforo de la esquina, sin embargo, ya funciona con normalidad.