Se analiza la original convocatoria de Inglaterra para el Mundial, que utiliza referencias a la cultura británica, especialmente a los Beatles y los Rolling Stones. Se mencionan guiños históricos y elementos como "Yellow Submarine".
Se compara con la presentación de Argentina en el mundial pasado, que fue más sencilla. Se destaca que, si bien Inglaterra tiene potencial para llegar a la final, la presentación busca apelar a la emotividad y a la identidad cultural, similar a lo que se vio en la convocatoria de Senegal.