El hermano de Diego Fernández Lima describió a Diego como un joven amigable, alegre y divertido, muy querido por sus compañeros de colegio y del club Excursionistas. La familia se enteró de que Diego era compañero de Graff a través de otros estudiantes, lo que les permitió entender por qué Diego se encontraba en la casa de Graff.
A pesar de la conmoción y el dolor, la familia busca justicia y clama para que todos los que saben algo sobre el crimen de Diego hablen y colaboren con la investigación, que lleva ya 41 años.