La guerra en Medio Oriente está afectando la economía de India, provocando una caída en las remesas de trabajadores migrantes y en las exportaciones de manufacturas. El sector del cuero, que emplea a 500 mil personas y aporta 6 mil millones de dólares en exportaciones, se ve frenado por la incertidumbre.
Además, se observa un retorno de trabajadores indios desde la zona del Golfo, aumentando la oferta de mano de obra local sin una demanda que la absorba. Este fenómeno de superproducción frente a un consumo decreciente es una tendencia global que podría intensificarse.