Se revela la identidad del dueño de una clínica clandestina en González Catán, apodado "El Tumbero", quien posee un extenso prontuario policial y estuvo preso nueve años por integrar una banda de "piratas del asfalto".
Alberto Rubén Santarseri, el nombre real del individuo, se presentaba como médico y dirigía una estructura ilegal que incluía policonsultorios y farmacias, operando sin habilitación alguna y aprovechándose de la vulnerabilidad de personas sin cobertura médica.
La clínica funcionaba hace al menos seis años, y Santarseri fue beneficiado con el habeas corpus colectivo en abril de 2020, saliendo de prisión para continuar con sus actividades delictivas.