La economía argentina experimentó un crecimiento interanual del 5,5% en marzo, alcanzando el nivel más alto de la historia. Este dato se basa en el desempeño positivo de 14 de los 15 sectores económicos.
La construcción y la industria mostraron avances significativos. Sin embargo, se observa una tendencia de "dos velocidades", con sectores como el primario y los minerales liderando el crecimiento, mientras que otros avanzan más lentamente.
A pesar del crecimiento general, algunos indicadores de abril, como la caída del 4% en las importaciones y la disminución en los despachos de cemento, sugieren una posible desaceleración o comportamiento errático de la economía en el corto plazo.