Se debate la naturaleza del femicidio, con algunos panelistas sugiriendo un componente patológico y psiquiátrico. Otros argumentan en contra de la despatologización, enfocándose en la violencia social y de género como raíz del problema.
Se plantea la necesidad de abordar el femicidio desde una perspectiva de salud mental, mientras se contrapone con la idea de que es fundamentalmente un problema de violencia social. La discusión se centra en si estas muertes deben ser tratadas de forma diferente a otros tipos de homicidios.