Continúa el debate sobre la diferenciación entre femicidio y homicidio, y si esto implica una desigualdad ante la ley. Se cuestiona si matar a una mujer debe ser considerado un delito mayor que matar a un hombre, afirmando que toda vida debe ser respetada por igual.
Se discute la estadística de muertes violentas, señalando que la mayoría de los homicidios y abusos sexuales graves son cometidos por hombres contra mujeres. Sin embargo, se reitera que cualquier delito de esta índole debe ser castigado severamente, independientemente del género de la víctima.