La ciudad de La Paz, en Bolivia, se encuentra sitiada y atraviesa una grave crisis de abastecimiento, con más de 40 cortes de ruta en todo el país.
La situación ha generado renuncias en el gobierno, como la del ministro de Trabajo Edgar Morales. Se reportan pérdidas económicas millonarias y medidas como sellos en las muñecas para el retiro de combustible y alimentos.
El presidente Rodrigo Paz ha intentado calmar la situación, pero las protestas persisten, evidenciando una profunda crisis política y social en el país.