Bolivia atraviesa una crisis por extensos cortes de servicios que afectan gravemente a hospitales, con desabastecimiento de oxígeno medicinal y medicamentos. La situación se agrava ante la imposibilidad de garantizar la atención médica básica.
En medio de la tensión social, el ministro de Trabajo, Rodrigo Paz, renunció y se inició una reestructuración del gabinete. El nuevo ministro, Williams Vascopé, es visto como un negociador con potencial para dialogar con la Central Obrera Boliviana, aunque la situación sigue siendo crítica.