El prolongado corte de luz en Buenos Aires, originado por un incendio en una subestación, ha generado importantes pérdidas económicas para comerciantes y dueños de locales gastronómicos. La falta de suministro eléctrico interrumpió la cadena de frío, poniendo en riesgo la mercadería y obligando a muchos a cerrar sus puertas.
Los afectados reclaman soluciones definitivas ante la recurrencia de estos problemas y exigen respuestas por parte de la empresa distribuidora de energía. La situación se agrava por la imposibilidad de operar con normalidad, ya que equipos esenciales como balanzas y heladeras no funcionan sin electricidad, y la mercadería perecedera corre el riesgo de arruinarse.