Se explora la cultura de los cafés de animales en Japón, donde se puede interactuar con cerditos, nutrias y otros animales. Estos espacios permiten a las personas, especialmente a quienes no tienen mascotas, vincularse con ellos.
La visita a estos lugares, como el de cerditos que frecuentaron Mauro Icardi y la China Suárez, tiene un costo aproximado de 20 a 30 dólares por sesión y requiere sentarse en el piso, quitándose los zapatos al ingresar.
Se menciona que la cultura japonesa valora la conexión con la naturaleza y los animales, y que estos cafés son una manifestación de ello, aunque también se debate sobre la posible connotación de "malicia" o "maldad" en la interacción con ciertos animales.